El paso del tiempo y las condiciones ambientales pueden cambiar la apariencia y ocasionar el deterioro de nuestros muebles del jardín o de la terraza. Y, precisamente, ahora que ya hemos terminado la temporada de verano, que es cuando más ratos pasamos en el exterior acompañados de nuestra familia y amigos, seguro que no te apetece ver que están en mal estado.

Los muebles de exterior también deben recibir el mismo cuidado o mayor que los de interior, ya que están influenciados por los factores externos que pueden dañarlos o perjudicarlos. La luz solar, la lluvia, el polvo, el polen, el viento… Todos estos factores pueden repercutir en su estado. 

Es momento de cuidar tus muebles de jardín para que estén perfectos la próxima temporada. ¡Conoce nuestros tips para mantener en perfecto estado tus muebles de jardín, terraza o balcón!

Muebles de madera

El mobiliario de madera es el que mayor mantenimiento necesita. Antes de guardarlo es recomendable pasarles un paño húmedo empapado en jabón neutro, en la dirección de la veta. Una vez esté completamente seco para evitar que se hinche la madera, aplicaremos un aceite protector con una brocha también siempre en la dirección de la veta. Y si este aceite es fungicida, mucho mejor.

Después de aplicar el aceite, espera al menos 12 horas antes de guardar el mueble. Si la madera se ha abierto en algún punto, puedes utilizar una masilla especial y así evitar las agresiones exteriores. En el caso de que acumulen grasa, puedes aplicar vinagre blanco y agua caliente para eliminarla. Y si lo que quieres es volver a darles vida, el aceite de coco es idóneo para restaurarlos. 

Muebles de fibras naturales

Otro material muy empleado en los muebles de jardín son las fibras naturales. Tienden a acumular polvo y hongos, por lo que debe utilizarse un aspirador para eliminar la suciedad. Hay que frotarlos con agua y amoniaco y secarlos muy bien. Para obtener mejores resultados, puedes aplicar un barniz incoloro que actuará como aislante y le dará brillo al mobiliario.

Muebles de metal

Uno de los principales problemas de los muebles de metal es su oxidación. En los muebles de hierro recomendamos quitar las manchas de óxido con un cepillo metálico. Después aplicar en toda la superficie un producto antióxido con una brocha y esperar a que se seque para así, como último paso antes de guardarlos, añadir una capa de esmalte.

Por último, utiliza fundas protectoras e impermeables para salvaguardar tus muebles del frío y la lluvia. 


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