Creatividad vertical

Los jardines verticales son un concepto de decoración para dar vida a las paredes a través de la vegetación. No es fácil mantenerlos y no puede hacerse con cualquier tipo de planta. Pero si se cuidan y se mantienen, el resultado es espectacular.

Se han convertido en un atractivo más de muchas ciudades. No solo para decorar, sino también actúan como aislante natural para una mayor eficiencia energética (hablamos de jardines verticales enormes en laterales de edificios). Pueden decorar ciudades, restaurantes pero también hogares.

Diferentes tipos de jardín vertical

Aunque la tecnología avanza muy rápido y cada vez se implementa con mayor agilidad en la jardinería, a día de hoy, existen dos principales tipos de jardines verticales, los hidropónicos y los de sustrato. Los hidropónicos, donde todos los nutrientes los aportaremos a través del riego. En este tipo de jardines, es muy importante calcular bien los tiempos y cantidad con la que regar, ya que las raíces crecen en medios inertes como espumas o lana de roca.

La otra opción son los jardines verticales de sustrato. Sus raíces se adhieren a superficies organicoporosas. Los nutrientes también se aportan médiente riego pero en menor porcentaje.

Que ventajas ofrece

La principal ventaja es la maximización de espacios. Tener un jardín vertical nos permite aprovechar superficies complicadas que de otra manera sería imposible, especialmente en las grandes ciudades, donde son más necesarios. No solo por el aporte de oxígeno, sino porque limpian el aire, aíslan del ruido y ayudan a mantener la temperatura en el interior.

Las plantas más comunes en este tipo de jardines son los helechos, las bromelias, crasulas, los sedum… En general se utilizan plantas que requieran de poco sustrato para aprovechar el espacio.


Ven a Ebrojardin y pregúntanos, te aconsejaremos en el cuidado de tus platas.

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